Turismo sostenible: una aproximación
El concepto de turismo sostenible ha cobrado un protagonismo inusitado a raíz de la pandemia de COVID-19, y era necesario. La pausa forzada en los desplazamientos globales brindó a viajeros, industria y gobiernos una oportunidad excepcional para reflexionar sobre nuestra manera de recorrer el mundo, sentando las bases para un retorno más consciente y respetuoso con el entorno. ¿Por qué este énfasis en la sostenibilidad? En años recientes, el turismo se vio eclipsado por su contraparte más nociva: el turismo de masas. Un fenómeno que, de forma devastadora, ha comprometido gravemente la integridad de los ecosistemas y el tejido social de las comunidades locales.
Aquí es donde entra el turismo sostenible, entendido como aquel que respeta a los habitantes, al viajero, al patrimonio cultural y al medio ambiente. ¿Cómo es posible viajar bajo esta premisa? A continuación, exploramos las claves.
¿Qué es el turismo sostenible?
De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo sostenible es aquel que considera plenamente sus repercusiones económicas, sociales y ambientales, tanto presentes como futuras, atendiendo a las necesidades de los visitantes, la industria, el entorno y las comunidades de acogida.
En otras palabras, se trata de una forma de viajar consciente, que busca minimizar o anular cualquier impacto negativo en los destinos. El turismo sostenible y regenerativo trasciende la figura del viajero y traslada la responsabilidad a la industria hotelera y a las administraciones públicas para fomentar prácticas beneficiosas mediante:
El respeto y la promoción del patrimonio y las tradiciones de las comunidades locales.
El compromiso con la preservación de la autenticidad de cada destino.
El incremento en la cantidad y calidad de los empleos locales.
La participación activa de los residentes en la definición del papel que el turismo desempeña en sus comunidades.
La evaluación del éxito no solo en términos económicos, sino también a través del bienestar general del país.
¿Por qué es necesario el turismo sostenible?
Antes de la pandemia, cerca de 1,400 millones de personas viajaban cada año; esto representaba el 18% de la población mundial. Aunque el turismo global contribuye significativamente a las economías y al desarrollo local —alcanzando el 10% del PIB mundial—, también es responsable de aproximadamente el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, lo que lo convierte en un factor determinante en la emergencia climática. Además, los viajeros demandan recursos esenciales como agua, alimentos, infraestructura y electricidad en sus destinos. Esta presión sobre los gobiernos y la industria local deriva en una contaminación desmedida (el 14% de todos los residuos sólidos anuales es generado exclusivamente por turistas), la erosión de los paisajes culturales, el deterioro ecológico y una creciente desigualdad social.
Todos estos son síntomas de un fenómeno dañino: el turismo masivo. Este ocurre, sencillamente, cuando la afluencia de personas en un área supera su capacidad de carga debido a un flujo de viajes sin restricciones. Entre los destinos más afectados se encuentran Tailandia, Bali, España e Italia, donde las calles se ven desbordadas, la vida silvestre ha sufrido daños irreparables, las playas acumulan desechos, los sitios históricos se deterioran y las comunidades locales se han visto desplazadas.
¿Cómo viajar de manera sostenible?
Al practicar un turismo responsable, es posible hacer que los viajes sean sostenibles. A continuación, algunas claves para lograrlo (para obtener 5 consejos precisos y directos, consulte nuestra guía de 5 claves para un viaje sostenible).
El transporte aéreo genera una huella de carbono considerable, pero existen formas de minimizar su impacto:
Elija vuelos directos, evitando las escalas innecesarias.
Opte por aerolíneas más sostenibles, algunas de las cuales ya emplean biocombustibles.
Lo más importante: vuele menos.
Compense las emisiones de su vuelo o seleccione una aerolínea que gestione este proceso por usted.
Reserve alojamientos con certificación ecológica (¡nosotros nos encargamos de esta selección por usted!).
Reduzca su huella de plástico evitando el uso de bolsas, botellas, vasos, cubiertos de un solo uso o envoltorios innecesarios.
Sea consciente de su consumo de agua y energía. Procure tomar duchas breves, apague las luces que no utilice y desconecte los cables que no estén en uso.
Colabore como voluntario en organizaciones locales y sumérjase en la realidad del destino.
¿Quién lidera el turismo sostenible?
Un país que merece mención como referente en el pensamiento del turismo sostenible es el Reino de Bután, en el Himalaya oriental. Su desarrollo se mide a través de la Felicidad Nacional Bruta (FNB), un indicador en el que el turismo desempeña un papel fundamental. El acceso a esta nación —que, cabe destacar, es carbono negativo— está estrictamente regulado bajo un modelo de alto valor y bajo impacto. Todos los visitantes requieren un visado y deben abonar una tasa diaria de entre 200 y 250 dólares, la cual cubre el alojamiento en hoteles seleccionados, actividades de bajo impacto y una alimentación ética. Estos fondos se destinan íntegramente a la conservación de la naturaleza y al desarrollo social. Una propuesta, sin duda, ejemplar.
Un país que resulta cercano para Viatu es la magnífica Namibia. Fue la primera nación africana en incluir la protección medioambiental en su constitución y recibe apenas 1.5 millones de viajeros al año (frente a los 36 millones de Tailandia). Cerca del 40% de su superficie terrestre se encuentra bajo algún esquema de protección, ya sea formal o comunitaria, lo que ha permitido conservar con éxito numerosas especies emblemáticas, paisajes de gran valor ecológico y el patrimonio local.
Diversos operadores de safari en Namibia están marcando el camino hacia un turismo regenerativo, como es el caso de Gondwana y Wilderness Safaris (ambos, socios de Viatu). Estos grupos hoteleros invierten de manera significativa en las comunidades y el entorno local. Guiados por políticas de viaje responsable, sus instalaciones operan con una huella mínima: utilizan energía solar, son espacios libres de plásticos, implementan medidas para la conservación del agua, fomentan la propiedad comunitaria y apoyan la educación de los jóvenes.
¿Qué hace Viatu al respecto?
Adoptamos medidas conscientes y ejecutables en nuestras cuatro esferas de influencia directa para maximizar nuestro impacto positivo:
Nuestros destinos: evaluamos los lugares mediante el marco del GSTC para identificar aquellos que recomendamos visitar.
Nuestros socios: colaboramos con proveedores de alojamiento y actividades comprometidos con la sostenibilidad en destinos poco explorados, que priorizan valores fundamentales como las personas, la vida silvestre y el medio ambiente.
Nuestros viajeros: educamos y gestionamos el impacto de quienes viajan con nosotros; esto incluye orientar sobre el comportamiento responsable y compensar las emisiones de carbono.
Nuestras operaciones internas: nos regimos por los más altos estándares empresariales a nivel internacional.
Puede consultar nuestra estrategia completa aquí.
En Viatu, promovemos un turismo más inteligente y respetuoso hacia destinos salvajes y menos concurridos. El turismo de masas es nuestro antagonista. Nos enfocamos en el turismo sostenible para que los beneficios de viajar perduren durante generaciones. La crisis sanitaria global ha propiciado una reflexión necesaria en la industria, y es precisamente en esa introspección donde comienza la regeneración.
¿Es entonces el término «viaje sostenible» una contradicción? Para nosotros, la respuesta es no. Reserve su próximo viaje en nuestro sitio web y descubra por qué.