Language

8 actividades imprescindibles en la Garden Route

Logan Tait
por Logan Tait
Publicado el 24 de noviembre de 2021
10 minutos de lectura

La costa meridional de Sudáfrica alberga una de las regiones más hermosas y reconocidas a nivel mundial: la Garden Route. Este recorrido de 300 kilómetros comienza en el Cabo Occidental, en Mossel Bay, y se extiende hasta el río Storms, en el Cabo Oriental. La Garden Route presume de un entorno prístino de playas de arena, montañas, bosques, humedales y una rica biodiversidad. Entre tanta belleza natural se encuentran diversos pueblos históricos y pintorescos, cada uno con propuestas y actividades singulares.

playa

1. Un día de playa

Entre septiembre y marzo, la Garden Route suele ofrecer el clima ideal para descansar en sus numerosas playas de arena. Las aguas del océano Índico que bañan esta costa son más cálidas que las de Ciudad del Cabo. Cada localidad costera posee sus propios rincones; algunos pueblos, incluso, cuentan con varios. Plettenberg Bay es considerada la capital de playa de la región, con kilómetros de costa ininterrumpida, de fácil acceso y familiar. The Wreck, en Plettenberg, es un enclave notable para el surf, mientras que Robberg 5 es el lugar indicado para relajarse bajo una sombrilla. A las afueras de Knysna, Buffalo Bay destaca como un punto de referencia para los surfistas en este tramo de costa salvaje. También en Knysna, dentro de Leisure Isle, Bollard Bay es una playa fantástica para familias y un sitio excelente para explorar el estuario durante la marea baja.

Al visitar la playa, recuerde siempre seguir las indicaciones de los socorristas, utilizar protector solar y mantenerse bien hidratado.

Sendero costero en Robberg, Plettenberg Bay, con pasarela de madera

2. Senderismo en la naturaleza

El terreno de la Garden Route es sumamente variado, lo que supone un deleite para los entusiastas del senderismo. Desde senderos junto al mar hasta rutas forestales, las oportunidades para recorrer la región a pie son inagotables. La diversidad de dificultades y duraciones permite que senderistas de todos los niveles disfruten del entorno. Siempre es recomendable investigar la ruta con antelación y llevar un mapa a mano. ¡Un viaje a la Garden Route no está completo sin al menos una caminata!

En Wilderness, una excelente opción para principiantes que deseen adentrarse en el bosque es el circuito de 2 km alrededor de un árbol de madera amarilla de 800 años, conocido como "The Big Tree". Cerca de Sedgefield, el sendero Bushpig es una caminata breve a través del fynbos y el bosque autóctono de milkwood. Knysna alberga muchos tesoros poco conocidos entre sus densos bosques; el sendero Drupkelders, por ejemplo, es una ruta corta pero desafiante que conduce al río Homtini. Partiendo de la estación forestal de Diepwalle, existen tres rutas dedicadas a los elefantes, con distancias que oscilan entre los 7 y 9 km. El sendero de Robberg es una famosa península costera en Plettenberg Bay que ofrece diversas variantes. Tanto Nature’s Valley como Tsitsikamma son zonas boscosas con acceso a la playa y vistas extraordinarias, ideales para caminatas más largas y aisladas con buenas oportunidades para nadar.

Es fundamental vestir de forma adecuada; el calzado cerrado es imprescindible. Siempre resulta más seguro caminar en grupo y es necesario llevar provisiones suficientes de agua y alimentos. Los mapas, la información detallada y los permisos pueden solicitarse en las oficinas de los Parques Nacionales de Sudáfrica.

Fresas recién recolectadas en Redberry Farm, en George.

3. Recolección de frutos rojos en Redberry Farm, George

Redberry Farm es una explotación agrícola en plena actividad situada en la Garden Route, a las afueras de la ciudad de George. Fundada en el año 2000, la granja emplea a más de 200 trabajadores para garantizar que sus campos se mantengan bajo los más altos estándares y que los frutos estén siempre listos para ser recolectados y disfrutados por los visitantes. En Redberry Farm, usted puede recoger sus propias fresas, frescas y jugosas, directamente de la planta. Solo debe elegir el tamaño de su recipiente en el puesto de la granja y dirigirse a los campos de cultivo, donde comienza la experiencia. Se cultiva una gran variedad de fresas, cada una con su propio tamaño y perfil de sabor.

A lo largo de las últimas dos décadas, la granja se ha consolidado como uno de los mayores atractivos de la Garden Route. La empresa apuesta por la capacitación de su personal y fomenta el desarrollo profesional mediante programas de formación interna para la promoción de supervisores agrícolas, controladores de calidad y técnicos de riego.

La recolección de fresas es una actividad apta para todas las edades, aunque requiere caminar por senderos estrechos sobre terreno irregular. Se recomienda el uso de calzado cerrado y, tras las lluvias, botas de agua para sortear el barro con comodidad.

Vegetales orgánicos y productos frescos en un mercado agrícola de Sedgefield.

4. Gastronomía y compras en el Wild Oats Farmers Market

Situado en Sedgefield —conocida como la «ciudad lenta»—, el Wild Oats Farmers Market ofrece un ambiente relajado para disfrutar de productos locales y cocina artesanal. El mercado abre todos los sábados por la mañana hasta el mediodía, sin importar las condiciones meteorológicas. Su ubicación, prácticamente a mitad de camino de la Garden Route, lo convierte en una parada matutina ideal para quienes transitan por la zona.

El mercado se organiza en diversos puestos independientes con una oferta sumamente variada: desde cocina casera y panadería hasta café de especialidad y productos orgánicos de agricultores y chefs galardonados de la región. Es un espacio abierto a todos, incluidas las mascotas, lo que lo hace perfecto para disfrutar en familia. Ya sea que decida dedicarle varias horas o simplemente hacer una parada rápida para un café, el Wild Oats Farmers Market es un lugar que siempre inspira.

Se recomienda llegar temprano para evitar aglomeraciones, asegurar estacionamiento y acceder a los productos más frescos antes de que se agoten.

Vista desde el West Head hacia el East Head en Knysna durante una caminata en un día soleado.

5. Exploración de los Knysna Heads

Uno de los mayores atractivos de Knysna es el fenómeno geomorfológico conocido como Knysna Heads, que marca la frontera natural entre el estuario de Knysna y el océano Índico. El canal es imponente, con aguas cristalinas que fluyen entre dos formaciones rocosas. La belleza de este enclave es difícil de describir; es algo que debe experimentarse en persona.

Existen dos cabos: el Eastern Head y el Western Head. El primero, más desarrollado comercialmente, es un barrio residencial de alto nivel que alberga hermosas residencias y opciones de alojamiento. Aquí se encuentra el «East Head Café», uno de los mejores restaurantes de Knysna y, sin duda, el que posee las vistas más singulares. Este cabo ofrece acceso directo al estuario a través de senderos costeros en su cara norte y es un excelente punto de partida para practicar buceo o esnórquel y visitar los restos del naufragio del Paquita. Hacia el sur, los acantilados de arenisca se alzan sobre un océano salvaje, hogar de aves marinas y halcones peregrinos.

El Western Head, de carácter más salvaje, está dominado por la Reserva Natural Featherbed. Este espacio privado, declarado Patrimonio de Sudáfrica, encapsula la esencia de la belleza de Knysna. Solo accesible mediante transbordador, visitar la reserva es una forma fantástica de descubrir la región desde una perspectiva distinta. La experiencia Featherbed propone una aventura ecológica de cuatro horas que comienza con un trayecto en barco por el estuario. Una vez en el cabo, un vehículo 4x4 le llevará hasta la cima para disfrutar de vistas panorámicas del océano, el estuario, la ciudad y las montañas boscosas, mientras un guía especializado comparte datos sobre la historia, la fauna y la flora local. Recomendamos realizar la caminata de 2 km —opcionalmente guiada y apta para todas las edades y niveles físicos—, que conduce a los visitantes a través de bosques costeros y fynbos hasta antiguas cuevas marinas Khoisan. El recorrido concluye con un almuerzo tipo bufé en el Forest Restaurant, situado sobre una rústica plataforma de madera bajo el dosel de árboles Milkwood, con vistas privilegiadas al estuario.

Delfines nadando junto a la embarcación durante un recorrido marino en Plettenberg Bay.

6. Explore el océano de Plettenberg Bay en un recorrido marino guiado

Aborde una lancha a motor para explorar las aguas del océano Índico en torno a Plettenberg Bay. Es una oportunidad para vivir encuentros inolvidables con ballenas, delfines, focas, aves marinas, tiburones y peces pelágicos.

Durante la temporada de avistamiento, diríjase a la llamada Humpback Highway, un corredor marino entre Robberg Point, Nature's Valley y la Reserva Marina de Tsitsikamma, donde es frecuente encontrar ballenas jorobadas en su ruta migratoria hacia sus zonas de cría o alimentación. Otra opción es navegar junto a Keurbooms Beach en busca de grupos de ballenas francas australes. Esta área es también un punto de encuentro habitual para delfines mulares y delfines jorobados del Indo-Pacífico. Asimismo, tendrá la oportunidad de acercarse a la colonia de lobos marinos del Cabo en la península de Robberg, donde es posible avistar al esquivo gran tiburón blanco. Finalmente, el regreso se realiza a lo largo de la playa de Robberg. Tras pasar el Beacon Island Hotel, construido sobre una antigua estación ballenera, la experiencia concluye con un emocionante desembarco al estilo James Bond en Central Beach.

Si no cuenta con un estómago a prueba de mareos, le recomendamos tomar precauciones con algún medicamento específico antes de zarpar.

Un aventurero suspendido de un cable durante el recorrido de tirolesa cerca de la desembocadura del río Storm.

7. Deslícese por las copas de un bosque autóctono

¿Le atrae la idea de sobrevolar el dosel de un bosque nativo suspendido de un cable de acero? Si es así, las tirolesas de la Garden Route le resultarán fascinantes. Es una forma singular de conectar con la naturaleza mientras se desliza entre las copas de los árboles. La actividad comienza con una sesión informativa de seguridad, seguida de la preparación del equipo, donde se le proporcionará y verificará un arnés de cuerpo completo, poleas y demás elementos necesarios. Existen diversas ubicaciones para elegir, aunque recomendamos Knysna Ziplines por ofrecer el recorrido más largo y elevado de la región.

El puente Bloukrans con la plataforma de salto bungee, a más de 200 metros sobre el río Bloukrans.

8. El salto bungee comercial más alto del mundo

El puente Bloukrans se alza sobre el valle del río homónimo, en Nature’s Valley, a las afueras de Plettenberg Bay. Con 451 metros de longitud, se sitúa a 216 metros sobre el cauce del río. El entorno se caracteriza por sus escarpados acantilados, la vegetación autóctona y el serpenteante río teñido por los taninos. Sin embargo, esta belleza natural queda en segundo plano ante la intensidad de lanzarse al vacío desde el puente sujeto a una cuerda elástica.

Face Adrenaline ofrece una experiencia de salto inigualable en este enclave. Con una caída de más de 200 metros, el salto de Bloukrans está reconocido como el más alto del mundo realizado desde un puente. La seguridad es una prioridad absoluta, empleando tecnología de vanguardia. Un sistema de péndulo garantiza un salto fluido y cómodo, mientras que los saltadores cuentan con un arnés de cuerpo completo combinado con una sujeción en los tobillos.

Si el salto bungee le resulta una propuesta demasiado extrema, Face Adrenaline ofrece también un 'skywalk' para quienes deseen recorrer el puente a pie, admirar la magnitud del paisaje y observar a los saltadores. Personalidades de renombre mundial han visitado el puente, desde el príncipe Harry y Jack Osbourne hasta Thabo Mbeki, Kelly Slater, Andy Irons y participantes de *The Amazing Race*, entre otros.

Para realizar el salto bungee es necesario tener al menos 14 años, mientras que el recorrido a pie por el puente está permitido para mayores de 6 años.