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Cinco actividades sostenibles para integrar en sus viajes

Jessica Tyrrell
por Jessica Tyrrell
Publicado el 9 de febrero de 2022
6 minutos de lectura

Viajar a un destino exótico despierta en nosotros un espíritu aventurero. Queremos absorber, tocar, probar y sentir cada novedad que se nos presenta. Una de las mejores formas de conocer un lugar es a través de actividades estimulantes —o relajantes—, ya sea sobrevolar grietas escarpadas en helicóptero, sumergirse en una jaula para observar tiburones o recorrer galerías de arte en múltiples trayectos urbanos. Sin embargo, una premisa fundamental del turismo sostenible es la conciencia de minimizar nuestra huella como viajeros. Ya sea en términos ambientales, económicos o sociales, algunas actividades resultan más beneficiosas para el planeta —y para uno mismo— que otras.

En esta breve guía, presentamos cinco actividades sostenibles que puede elegir en lugar de otras opciones menos respetuosas. Comencemos.

1. Paseos en globo aerostático frente a vuelos en helicóptero

Globo aerostático sobre el desierto del Namib

Lamentamos decepcionar a los seguidores de James Bond, pero si su intención es contribuir a la preservación del entorno, conviene prescindir del helicóptero. Estas aeronaves son, sencillamente, emisoras de contaminantes atmosféricos innecesariamente altas y grandes consumidoras de combustibles fósiles. A modo de contexto, un helicóptero recreativo típico quema cerca de 400 litros de combustible por hora —emitiendo hasta una tonelada de CO2—, mientras que un automóvil en ralentí consume apenas un litro.

Si su objetivo es obtener una perspectiva aérea del paisaje, ¿por qué no optar por un paseo en globo aerostático? Estos vuelos tienen un impacto ambiental mínimo, ya que utilizan propano, uno de los combustibles fósiles más limpios. Una hora de vuelo emite aproximadamente 120 kg de CO2. Si de nosotros dependiera, elegiríamos un ascenso pausado al amanecer o al atardecer en un globo colorido, sobrevolando con discreción las manadas de animales, con un café o una ginebra en mano; algo imposible en un helicóptero.

2. Kayak o windsurf frente a motos de agua y lanchas rápidas

Kayak en la Garden Route, Sudáfrica

El kayak y el windsurf no solo son respetuosos con el entorno, sino también sumamente beneficiosos para quien los practica. Estas actividades ofrecen una forma singular y envolvente de explorar humedales y áreas naturales. Permiten observar la fauna marina y terrestre en su hábitat con total discreción, sin generar contaminación acústica ni emisiones nocivas. Es posible contemplar delfines y focas descansando en el oleaje mientras se realiza un ejercicio físico notable. Entre los destinos más destacados para estas experiencias se encuentran el delta del Okavango, Ciudad del Cabo y la Elephant Coast.

A pesar del estruendo que generan las lanchas motoras, su uso conlleva diversos riesgos ambientales. Estas embarcaciones dañan física y químicamente los ecosistemas acuáticos, y una hora de navegación puede emitir cerca de 180 kg de CO2. Además, es poco probable que los delfines se acerquen a acompañar el trayecto.

3. Recorra el destino a pie o en bicicleta en lugar de utilizar taxis constantemente

Long Street, Ciudad del Cabo, Sudáfrica

La mejor manera de integrarse en un destino es explorarlo a pie o sobre dos ruedas. Ambas actividades favorecen tanto la salud física como el bienestar del entorno; una combinación ideal que no exige sacrificios. Además, el ciclismo, el senderismo y las caminatas permiten acceder a rincones remotos, inaccesibles para el automóvil, donde es posible percibir con mayor intimidad los sonidos, aromas y paisajes del lugar.

Los trayectos cortos en taxi dentro de las ciudades aumentan la contaminación acústica y atmosférica, además de saturar el tráfico. Los gastos acumulados por estos traslados pueden ser significativos al final del viaje, mientras que el alquiler ocasional de una bicicleta —o simplemente caminar— resulta más amable con su presupuesto. Naturalmente, es fundamental elegir destinos que faciliten el desplazamiento a pie o en bicicleta, priorizando siempre su seguridad.

4. Elija un paseo a caballo en lugar de un vehículo todoterreno (cuatrimoto)

Cabalgata en Drakensberg, Sudáfrica

Recorrer terrenos escarpados a bordo de un vehículo motorizado de cuatro ruedas resulta, sin duda, emocionante. Sin embargo, ¿sabía que los caballos son capaces de aventurarse aún más lejos de los senderos habituales? Además, su impacto en el entorno natural es considerablemente menor. Mientras que los vehículos todo terreno generan una contaminación acústica notable, el caballo solo emite, en ocasiones, un suave relincho. Por el contrario, los vehículos motorizados consumen combustible, emiten gases y contribuyen a la erosión del suelo.

Si bien la equitación no está exenta de impacto ambiental —dada la gestión de su alimentación y sus espacios de vida—, el daño que causan al transitar por la naturaleza es significativamente inferior al de cualquier medio motorizado. Galopar a través de campos abiertos, dejando atrás a los búfalos que descansan, es una experiencia difícil de olvidar.

Entre nuestros enclaves favoritos para explorar a caballo se encuentran las salinas de Makgadikgadi y Zululand.

5. Practique parapente, no paracaidismo

Parapente en Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Aunque en ambos deportes aéreos el cuerpo es el vehículo principal, el parapente tiene un impacto ambiental prácticamente nulo. Es usted, su equipo y la inmensidad del cielo. El paracaidismo, en cambio, es una de las actividades aéreas más perjudiciales debido al combustible necesario para propulsar la aeronave que lo eleva hasta el punto de salto. Si desea observar su destino desde las alturas —una experiencia transformadora—, opte por el parapente: es una alternativa más económica y consciente con el entorno. De este modo, podrá contemplar el paisaje con calma, a diferencia de la caída libre, donde todo se convierte en un borrón y las fotografías rara vez favorecen. Consulte nuestras propuestas por la Garden Route y Ciudad del Cabo para descubrir lugares excepcionales.

Bonus: Deslícese sobre las olas en lugar de atraer a los tiburones

Surfista en Jeffreys Bay, Sudáfrica

No hace falta ser un experto para disfrutar de las olas en algunos de los enclaves más destacados para el surf. Tanto si es un surfista de toda la vida como si busca iniciarse en esta disciplina, el surf es un deporte vigorizante que nutre tanto al espíritu como al planeta. A menos que olvide sujetar el invento y vea cómo su tabla se aleja, el impacto en el entorno marino es significativamente menor que el de los deportes acuáticos motorizados. Sin duda, una lección de surf es una excelente propuesta para su próximo día de playa.

Ahora bien, hay actividades que conviene evitar. El buceo en jaula con tiburones, especialmente cuando se busca al gran tiburón blanco, goza de una reputación cada vez más cuestionada entre los conservacionistas. Esta práctica altera el comportamiento natural de los escualos, ya que los operadores turísticos utilizan cebo para atraerlos. Esto modifica la cadena alimentaria local y provoca que los tiburones asocien las embarcaciones con una fuente de alimento. Como resultado, pueden perseguir todo tipo de barcos, lo que aumenta el riesgo de lesiones para el animal o de encuentros cercanos con bañistas. Por no mencionar el impacto de los combustibles que utilizan estas embarcaciones.

Kitesurf en Ciudad del Cabo

Podría pensarse que estas alternativas son menos estimulantes, pero nada más lejos de la realidad. Todas las opciones de esta lista le permitirán disfrutar de una experiencia saludable tanto para usted como para el entorno.

¿Ha probado alguna de estas actividades? Nos encantaría conocer su experiencia. Si desea ponerlas en práctica cuanto antes, reserve su próximo viaje con Viatu y podrá disfrutar de todas ellas.