La experiencia de Lena: Vuelo en globo con Namib Sky
Durante mi estancia en Sossusvlei, decidí embarcarme en una experiencia irrepetible con Namib Sky: un vuelo en globo aerostático sobre la inmensidad del desierto del Namib.
El Namib es uno de los paisajes más cautivadores de Namibia. Este sueño para cualquier fotógrafo combina dunas gigantescas, sombras dramáticas, llanuras infinitas y montañas rocosas que se entrelazan en un caleidoscopio mágico de formas y colores. Aquí, la flora y la fauna, adaptadas de manera asombrosa, conforman uno de los ecosistemas más visualmente impactantes del mundo.
Ubicación
Se trata de una actividad de madrugada; muy temprano, de hecho. Los vuelos en globo se realizan antes del amanecer —el despertador sonó a las 4:00 a. m.— y suelen concluir a media mañana. Recomendamos dedicar dos o tres noches a la zona para aprovechar al máximo el tiempo.
La señal de telefonía es muy débil en el trayecto y el camino está a oscuras. Sugiero verificar bien la ruta antes de partir hacia el punto de despegue.
El recorrido nos llevó a través de un paisaje austero y desprovisto de árboles. Llegamos primero a la sede de Namib Sky, donde conocimos a Ivo y Denis, quienes nos acompañaron durante la mañana; allí tomamos café y té mientras firmábamos la documentación previa al vuelo. Desde ese punto, el grupo —unas ocho personas en total— subió a un vehículo tipo safari que nos trasladó al lugar de despegue, en la zona norte de la Reserva Natural NamibRand, muy cerca de Kwessi Dunes, donde un globo de colores yacía semihinchado. Descendimos rápidamente del vehículo para recibir las instrucciones de seguridad.
De pronto, las llamas de los quemadores comenzaron a llenar el globo de aire, elevándolo hasta quedar en posición vertical. Subimos a la cesta y, con el rugido de los quemadores, nos elevamos justo cuando el sol empezaba a asomar. Nuestro safari en globo había comenzado.
Flotamos suspendidos en el fresco aire matutino sobre el desierto del Namib, sobrevolando formaciones rocosas donde, con frecuencia, es posible avistar leopardos dormidos. El globo se dejó llevar por la dirección del viento, a una velocidad marcada por su propia fuerza.
El misterio de los círculos de hadas de Namibia ha sido durante mucho tiempo objeto de debate; desde las tradiciones del pueblo himba hasta las teorías científicas más recientes, numerosas explicaciones han intentado descifrar estos enigmáticos círculos de arena, aunque ninguna ha logrado arrojar luz definitiva sobre su origen.
Vistos desde las alturas —donde mejor se aprecian—, estos parches circulares y áridos salpican la escasa vegetación del desierto, con diámetros que oscilan entre los dos y los quince metros. Nada parece prosperar en su interior; se tornan tenues durante las épocas de sequía, pero destacan con mayor claridad sobre el manto de hierba tras las lluvias. Al sobrevolarlos, los cientos de círculos de diversos tamaños conferían al paisaje un aspecto lunar; una experiencia cautivadora.
En total, permanecimos en el aire cerca de una hora, hasta que un aterrizaje impecable puso fin a la travesía.
Gastronomía
Tras el aterrizaje, se dispuso un desayuno exquisito que incluía fruta fresca, cereales, yogur, mermeladas, quesos, pan, café recién hecho y té. Todo era de elaboración artesanal, de excelente sabor y preparado en medio de la nada. La propuesta gastronómica contemplaba opciones vegetarianas y veganas, e incluso se ofreció champaña bien fría para los más aventureros de la mañana.
Sostenibilidad
El impacto ambiental de Namib Sky se mantiene al mínimo. El desierto del Namib es un ecosistema sumamente sensible y el equipo cuenta con los recursos necesarios para garantizar una experiencia sostenible:
Toda su flota de vehículos circula exclusivamente por senderos ya establecidos y, antes de regresar a la base, se encargan de borrar cualquier huella dejada en la arena.
La base de los globos funciona con energía solar y solo se utilizan productos de limpieza biodegradables.
Namib Sky cuenta con su propio huerto, donde cultivan hierbas y productos frescos optimizando al máximo el uso del agua.
La comunidad local recibe beneficios sociales y económicos; se incentiva a los empleados a realizar cursos que eleven su calidad de vida.
Namib Sky fundó una escuela preescolar que brinda oportunidades educativas integrales a la comunidad local.
¿Es para usted?
Esta experiencia es apta para todo tipo de viajero (salvo, quizás, para quienes sufran de vértigo severo). Se trata de una aventura singular: flotar en una cesta de mimbre sobre un reino árido, mientras el sol asoma por el horizonte y tiñe las dunas de rojo. Es una experiencia en la naturaleza sin parangón.
En tres palabras: Singular, imponente, respetuosa.