El Suzuki Jimny 4x4 es, por mérito propio, el vehículo de alquiler más solicitado en Namibia para quienes cuidan su presupuesto. Se trata de un todoterreno auténtico, equipado con tecnología ALLGRIP PRO y caja reductora, por aproximadamente la mitad del coste diario de un Fortuner. Disponible en versiones de 3 y 5 puertas, con tarifas que parten de los 1,268 N$ diarios en temporada baja.
Su desempeño en grava. Con un motor de gasolina de 1.5 litros (75kW, 130Nm), transmisión automática y capacidades 4x4 reales, este pequeño vehículo sorprende. Al activar la reductora ante una duna pronunciada o un cruce de río arenoso, el Jimny avanza con determinación. Su altura libre al suelo y su manejo ágil permiten sortear las irregularidades del terreno con confianza.
El inconveniente: espacio y confort. El Jimny es pequeño. Realmente pequeño. La variante de 5 puertas es ideal para dos adultos con equipaje blando y equipo fotográfico, pero no para cuatro pasajeros con maletas. En jornadas largas sobre grava —donde es habitual conducir cinco o seis horas sobre calaminas a 80 km/h—, su corta distancia entre ejes y su suspensión firme transmiten cada irregularidad al habitáculo.
La realidad del depósito: 40 litros. Esta es su mayor limitación práctica. Con un consumo de aproximadamente 10 L/100 km en grava, su autonomía ronda los 400 km. Es suficiente para la mayoría de los trayectos individuales (el tramo de Khorixas a Palmwag, por ejemplo, es de unos 157 km sin estaciones de servicio), pero el margen se reduce cuando se encadenan dos o tres etapas sin repostar.
Nuestra recomendación: El Jimny es una propuesta excelente para parejas. No intente acomodar a cuatro personas para un viaje de 14 días por Namibia; al tercer día, la convivencia se volverá un reto. Dicho esto, hay una razón por la que cuenta con tantos seguidores entre los viajeros independientes: para dos personas que viajan ligeras y limitan sus jornadas de conducción a menos de cinco horas, es una opción difícil de superar.