¿Por qué Sudáfrica es un destino sostenible?
Reducir la oferta turística de Sudáfrica a los Cinco Grandes es un lugar común que no hace justicia al país. Sudáfrica es un destino integral; ignorar su vibrante amalgama de culturas, historia y naturaleza sería un error. El país tiene propuestas para todo tipo de viajero, desde sus costas dramáticas hasta sus seductores viñedos.
Ante la diversidad de itinerarios disponibles, la gestión sostenible del turismo ha cobrado una importancia capital. Sudáfrica promueve la inclusión y la transformación con propósito mediante prácticas que buscan cerrar las brechas existentes en el manejo de los impactos socioeconómicos, culturales y ambientales de la actividad turística.
Medición del impacto: el desempeño de Sudáfrica bajo los estándares del GSTC
En Viatu, empleamos las directrices del Consejo Global de Turismo Sostenible (GSTC, por sus siglas en inglés) para evaluar la sostenibilidad de un destino. Estos criterios permiten un análisis crítico basado en la gestión sostenible, así como en los pilares socioeconómicos, culturales y ambientales. En conjunto, estos indicadores ofrecen una visión integral del desempeño de un territorio.
Tras una aplicación meticulosa de los 171 indicadores del GSTC, Sudáfrica ha obtenido una puntuación del 88%. Como se detalla a continuación, el país demuestra un desempeño sólido en los cuatro ejes de sostenibilidad:
Gestión sostenible: 86%
Sostenibilidad socioeconómica: 94%
Sostenibilidad cultural: 92%
Sostenibilidad ambiental: 84%
Analicemos cómo Sudáfrica se está consolidando como un referente del turismo sostenible en el continente africano.
Gestión sostenible
Sudáfrica ha definido su estrategia bajo el concepto de turismo responsable, centrado en minimizar los impactos negativos en el entorno cultural, social y ambiental, al tiempo que impulsa un desarrollo socioeconómico inclusivo. En 1996, el país fue pionero al incorporar el turismo responsable en su marco normativo nacional. Esta política revolucionó la industria y sirvió como modelo para los Premios Mundiales de Turismo Responsable; un impacto de alcance global.
El turismo responsable es un pilar de la experiencia sudafricana. El país adopta una filosofía que busca «crear mejores lugares para vivir y mejores lugares para visitar». La implementación de esta estrategia tiene como objetivo garantizar la calidad y la longevidad tanto de las experiencias turísticas como de los medios de vida locales.
En sintonía con el turismo responsable, Sudáfrica es uno de los países pioneros en integrar principios y certificaciones de comercio justo en sus productos turísticos. La organización Fair Trade Tourism en el sur de África promueve salarios dignos, condiciones laborales adecuadas y una distribución equitativa de los beneficios turísticos hacia las comunidades y el medio ambiente.
Sudáfrica alberga diversos galardones que reconocen la excelencia y el impacto, estimulando la innovación y la competencia sana. Entre ellos destacan los Premios Lilizela y el Premio de Turismo Responsable de África. Los Lilizela, organizados por South African Tourism, distinguen a los actores que ofrecen productos y servicios de alta calidad. Por su parte, el Premio de Turismo Responsable de África, organizado por el ICRT Sudáfrica con el apoyo de World Travel Market Africa, celebra a quienes posicionan al continente como un destino de clase mundial.
Lograr un turismo responsable exige esfuerzos colaborativos significativos que integren la participación de los actores locales en la toma de decisiones. El compromiso y el empoderamiento de las comunidades locales son componentes esenciales para consolidar un modelo de turismo responsable. Sudáfrica organiza conferencias anuales y talleres de capacitación con motivo del Día Mundial del Turismo. Estos encuentros anuales reúnen a los principales agentes del sector —instituciones financieras, gobierno, organizaciones no gubernamentales y el sector privado— para debatir sobre temas clave como la gestión sostenible, la eficiencia energética, la transición ecológica de la industria y el desarrollo comunitario.
La Estrategia Nacional del Sector Turístico 2016-2026 también subraya la importancia de fortalecer las relaciones entre las partes interesadas para hacer efectivo este compromiso. La estrategia ha establecido directrices, estándares y regulaciones de desarrollo sostenible para supervisar y organizar las relaciones entre los diversos actores, con el fin de guiar el progreso en las áreas clave de desempeño de la industria turística sudafricana. Este marco nacional permite a los involucrados alcanzar objetivos comunes en la materialización de un turismo responsable.
A nivel nacional, Sudáfrica ha consolidado el Departamento de Turismo con el propósito de desarrollar una industria turística que genere resultados inclusivos y sostenibles. El departamento ha diseñado planes estratégicos orientados a promover a Sudáfrica como un destino de turismo sostenible. Esta entidad trabaja en conjunto con el Consejo de Turismo de Sudáfrica y las nueve organizaciones provinciales de turismo para maximizar las oportunidades del mercado interno. Estas entidades colaboran en la investigación, la implementación de políticas nacionales y la creación de bases de conocimiento fundamentales sobre el avance de la industria. La información generada se distribuye al sector privado para estimular la inversión, la innovación y el desarrollo socioeconómico.
Sostenibilidad socioeconómica
El sector turístico en Sudáfrica representa aproximadamente el 4.5% del empleo total. Esta industria es un pilar fundamental para la economía sudafricana, ya que contribuye a la creación y crecimiento de empleos, la recaudación fiscal, el aumento de los ingresos disponibles, el desarrollo de infraestructura y la inclusión social. La transición hacia un modelo sostenible ofrece mayores oportunidades, competitividad y rentabilidad para la industria. Ante el creciente énfasis económico en la sostenibilidad, Sudáfrica apuesta por el turismo como un poderoso motor para el desarrollo transformador.
En el contexto de su transformación, Sudáfrica ha enfrentado históricamente retos significativos como el desempleo, la desigualdad de ingresos y la pobreza. El sector turístico se reconoce como una industria de gran alcance, capaz de elevar la movilidad social de las comunidades marginadas y desfavorecidas del país. Se trata de un ámbito flexible, con capacidad para integrar a personas con diversos perfiles y competencias. Por ejemplo, la Southern African Tourism Services Association, SATSA, es una entidad que vela por la credibilidad del sector y ofrece programas de formación e incubación. Su objetivo es dotar a los actores de la industria de conocimientos y habilidades de vanguardia, centrados en ampliar los beneficios del turismo. El mayor acceso a estos programas ha sido fundamental para impulsar el desarrollo del capital humano, una inversión que, a su vez, se traduce en beneficios socioeconómicos tangibles.
Sudáfrica ha publicado un informe de directrices nacionales para el desarrollo del turismo responsable, diseñado para trazar una ruta hacia la sostenibilidad a gran escala. Este documento detalla las responsabilidades clave del sector en materia de desarrollo económico. El país busca distribuir los beneficios del turismo mediante la diversificación, una estrategia que, según el informe, facilitará que la población local participe más activamente en la base turística regional. Asimismo, la diversificación actúa como un motor esencial para fortalecer los vínculos económicos, lo que permite amortiguar el impacto de las crisis en la economía sudafricana. Se espera que esta mayor participación de las comunidades locales sea un catalizador para el empleo y el crecimiento económico en todo el país.
Sostenibilidad cultural
La «nación del arcoíris» es una metáfora de la diversidad humana y cultural de Sudáfrica. Se trata de una sociedad plural, compuesta por un mosaico de culturas distintas repartidas en diferentes regiones. Los sudafricanos sienten un profundo orgullo por su rico y singular patrimonio cultural, pues sus raíces son parte integral de su identidad. Sudáfrica alberga cinco sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que conviven en armonía con esta vasta riqueza cultural. La protección de la cultura está garantizada constitucionalmente, al estar consagrada en la Carta de Derechos, la cual prohíbe cualquier forma de discriminación o explotación cultural. Este respeto se refleja en la forma en que se gestiona el turismo cultural, el cual debe operar bajo el mandato constitucional que promueve la libertad y la equidad en el panorama multicultural del país.
El panorama del turismo cultural en Sudáfrica permite a los habitantes locales compartir y celebrar su herencia con libertad a través de la narrativa, la gastronomía, la danza, las artes, la artesanía y la música. El turismo ofrece una plataforma para generar ingresos sostenibles destinados a la preservación, representación y documentación de este abanico de culturas. Asimismo, las Directrices Nacionales para el Desarrollo del Turismo Responsable han priorizado la integración del turismo cultural en la oferta turística sudafricana.
Sostenibilidad ambiental
Históricamente, la industria turística sudafricana ha ejercido una presión considerable sobre el medio ambiente debido al elevado consumo de agua, energía y recursos alimentarios. Ante los compromisos actuales con la COP26 y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el país se ha comprometido a proteger su entorno e implementar prácticas ecológicas en el sector turístico para promover la eficiencia energética, la conservación del agua y la reducción de residuos. Sudáfrica reconoce que sus activos naturales son fundamentales, ya que desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la biodiversidad y en el desarrollo de las comunidades rurales.
Sudáfrica alberga enclaves ecológicos y reservas de vida silvestre de una pureza excepcional. Según datos oficiales, el 9.2% de su territorio se encuentra bajo protección. Estas áreas han sido delimitadas con el fin de preservar la integridad ecológica de parques nacionales, santuarios de fauna y reservas naturales. Los parques nacionales, por ejemplo, representan el 37.4% de estas zonas protegidas y desempeñan un papel fundamental en la salvaguarda de cuatro biomas clave: el desierto, el Nama-Karoo, la sabana y el Karoo suculento. Asimismo, el país cuenta con cuatro enclaves naturales de valor incalculable reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es innegable que Sudáfrica posee un patrimonio natural de gran relevancia para la humanidad, un compromiso que se refleja en su firme labor de conservación ambiental.
El entorno marino de Sudáfrica alberga espectáculos de una belleza singular, desde los bosques de algas de gran biodiversidad hasta los sedimentos de aguas profundas. Con el objetivo de gestionar la sostenibilidad de estos ricos ecosistemas, el país ha establecido una red de Áreas Marinas Protegidas (AMP) a lo largo de su litoral. Actualmente, Sudáfrica cuenta con 41 de estos espacios, que salvaguardan el 5.4% de sus océanos. Cada AMP está diseñada a medida para proteger un tipo específico de hábitat marino, con el propósito de preservar los recursos oceánicos, fomentar la biodiversidad, fortalecer la resiliencia climática, garantizar la seguridad alimentaria e impulsar el desarrollo económico.
Las labores de conservación y gestión de los parques nacionales y áreas protegidas de Sudáfrica están encomendadas a diversos organismos ambientales, entre ellos South African National Parks, KZNWildlife y CapeNature. Estas agencias desempeñan un papel fundamental en la promoción de un turismo responsable dentro de enclaves ecológicamente sensibles. Su labor ha sido vital para la restauración y protección de los sistemas ecológicos mediante la aplicación de enfoques de gestión ambiental integrada. Esta estrategia se centra en establecer vínculos constructivos con las comunidades rurales vecinas; una colaboración que ha resultado ser un factor decisivo para que Sudáfrica avance en su compromiso con la sostenibilidad ambiental.
Estadísticas turísticas
En 2019, la densidad fue de apenas 8 turistas por km².
La superficie total de tierras protegidas en Sudáfrica supera la extensión de Dinamarca.
Entre 2015 y 2020, las áreas protegidas de Sudáfrica aumentaron un 11%, alcanzando un total del 14.2% del territorio.
Según el Good Country Index, Sudáfrica ocupa el puesto 14 a nivel mundial por su contribución a la paz y la seguridad internacionales.
Aunque Sudáfrica representa solo el 2% de la superficie terrestre mundial, alberga el 10% de las especies vegetales y el 15% de las especies marinas del planeta.
Sudáfrica ocupa el noveno lugar en el Índice de Objetivos de Desarrollo Sostenible de la región africana.
Sudáfrica posee un potencial extraordinario para consolidarse como un destino de turismo sostenible. Si bien el país aún enfrenta desafíos para alcanzar un desarrollo equilibrado en el sector, demuestra una resiliencia y un compromiso inquebrantable por ofrecer experiencias de viaje responsables y construir un futuro mejor. Para comprender cómo Viatu selecciona sus destinos sostenibles, le invitamos a leer nuestro artículo completo aquí.
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