Es probable que haya escuchado aquel dicho: «Vaya a donde el viento lo lleve». Para una persona en particular, estas palabras se convirtieron en un motor de acción. En la entrega de este mes de Canales de cambio, seguimos a un neerlandés con un sueño en el documental Follow the Wind. Protagonizada por Jerrie de Kop, kitesurfista profesional, la cinta comienza con fuerza cuando Jerrie declara: «Quiero ser la primera persona en practicar snowkite en el Kilimanjaro».


«No permitamos que nuestro futuro se seque ante nuestros ojos». – Desmond Tutu, Premio Nobel y embajador de Justdiggit
Breve resumen
Dirigido por Bob van de Gronde y presentado por Red Bull TV y Merrell, Follow the Wind lleva al espectador a una expedición imponente que trasciende la simple aventura, demostrando la capacidad del espíritu humano para influir positivamente en el bienestar del planeta. A lo largo de sus 38 minutos, Jerrie utiliza el viento para navegar entre las aguas del océano Índico y las cumbres gélidas del monte Kilimanjaro en Tanzania. ¿Su propósito? Visibilizar los peligros ecológicos que acechan a la región con la esperanza de generar un impulso favorable para quienes trabajan en su recuperación.
Disponible en: Waterbear
El factor sostenibilidad
Valoración general: 4/5
La ambiciosa travesía de Jerrie, impulsada por el viento desde Zanzíbar hasta el Kilimanjaro —la montaña exenta más alta del mundo—, no es tarea sencilla. A medida que avanza el relato, la misión cobra una realidad profunda al descubrir sus verdaderas motivaciones. Jerrie busca generar conciencia. Descubrimos que las nieves de la montaña se están derritiendo y que el calentamiento global ha provocado una sequía significativa. Las precipitaciones disminuyen y los ríos que solían descender de las cumbres se han secado. Esta sequía afecta a la fauna —cebras, ñus, búfalos, elefantes e hipopótamos— e impacta incluso al pueblo nómada masái, para quienes el Kilimanjaro, conocido como la «Montaña Blanca», es un pilar fundamental para su sustento y una fuente vital de agua.
El viaje de Jerrie de Kop no es solo una búsqueda de triunfo personal, sino una plataforma para destacar los apremiantes desafíos ecológicos que se ciernen sobre la región. Con el telón de fondo de los glaciares en retroceso y la sequía resultante, el documental teje una narrativa que subraya la urgencia de la acción climática, canalizando su pasión por el kitesurf hacia una misión de defensa medioambiental.
El documental destaca una iniciativa notable conocida como Justdiggit, dedicada a la regeneración del entorno y que ofrece una clara invitación a la acción. Mediante el uso de una herramienta sencilla —la pala—, Justdiggit busca retener el agua en el suelo, fomentando una mayor vegetación y creando un efecto dominó positivo en el ecosistema que, a su vez, atrae de nuevo a la fauna.
La reseña de Viatu
Temas
La película captura con acierto la calidez de la hospitalidad tanzana a través de conexiones conmovedoras: desde la sonrisa de un niño en las costas de Zanzíbar hasta la perspectiva aérea de un experimentado piloto de globos. Uno de estos vínculos destaca al vislumbrar el ascenso a la cima, cuando la cinta nos presenta al guía de Jerrie, un hombre que ostenta récords de escalada en el Kilimanjaro. Este guía no solo lo acompaña y aporta valiosas perspectivas sobre el paisaje cambiante, sino que se convierte en un apoyo fundamental para Jerrie hasta el final.
Como se señala en el documental, Jerrie se muestra como alguien reservado, pero lo que realmente lo define es su gran pasión. Cuando habla, se percibe entusiasmo y autenticidad. Sin embargo, se requiere algo más que una personalidad agradable para que un documental merezca la pena, y Jerrie cumple con creces. El sentido de la aventura mantiene el interés del espectador; la tensión aumenta conforme se incrementa la dificultad y él pasa de los inicios más planos al gran ascenso.
Producción
Follow the Wind narra su historia mediante una interesante mezcla de recursos visuales y sonoros, desde tomas con drones y grabaciones personales hasta una banda sonora vibrante que evoca el espíritu vacacional. El trabajo de cámara captura tanto la grandeza de la naturaleza como las conexiones humanas que Jerrie forja en su camino, con una transición fluida entre lo ligero y lo dramático, mientras que el tono del narrador mantiene el interés. Merece la pena prestar atención a los detalles más pequeños, pues el viento se convierte en un personaje por derecho propio, testimonio de la habilidad de los cineastas para dar vida a la naturaleza en pantalla. En conjunto, el concepto está bien ejecutado: es cautivador, humano y auténtico.
¿Qué lo hace diferente?
Esta cinta muestra la belleza de Tanzania desde perspectivas únicas impulsadas por el viento, como el blokart y el globo aerostático. A lo largo del metraje, Jerrie supera sus obstáculos y su resiliencia sirve de inspiración, conectando al espectador con la causa. En definitiva, no es solo una historia de acción y aventura deportiva, sino que profundiza en las vidas de diversas personas y en el profundo impacto de las transformaciones de la Tierra, entrelazando el triunfo personal con la responsabilidad colectiva.
Follow the Wind es un relato sobre la ambición humana, la conciencia medioambiental y el espíritu inquebrantable de la aventura. Es una historia que ilumina el potencial de una sola persona y nos recuerda que los vientos de cambio son una fuerza que puede aprovecharse para construir un futuro mejor. No revelaremos cómo concluye, pero le adelantamos que el final le dejará una sensación de optimismo.
En Viatu utilizamos el viaje como una fuerza para el bien. Ya sea siguiendo la ruta de Jerrie a lo largo del océano Índico o eligiendo su propia aventura africana, nuestros expertos en viajes le ayudarán a encontrar la propuesta ideal que genere un impacto positivo en los destinos elegidos. Los vientos de cambio llaman a su puerta; siga nuestra trayectoria en Instagram o contáctenos para resolver cualquier duda sobre viajes sostenibles.

