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Cinco enclaves imprescindibles para la observación de fauna en Namibia

Nina van Zyl
por Nina van Zyl
Publicado el 21 de julio de 2021
4 minutos de lectura

Un viaje a Namibia no puede considerarse completo sin la oportunidad de contemplar su imponente fauna, sus esquivas especies y su singular avifauna. Ante la vasta extensión del territorio, surge la duda: ¿por dónde comenzar para maximizar las posibilidades de avistamiento? A continuación, una selección de los cinco lugares más destacados para observar la vida silvestre en Namibia.

1. Parque Nacional Etosha

Es imperativo comenzar por el referente indiscutible del país. El Parque Nacional Etosha posee unas dimensiones tales que bien podría constituir un pequeño país por sí mismo. Dentro de sus límites, una inmensa variedad de animales recorre sus tierras, incluyendo cuatro de los «Cinco Grandes»: leones, leopardos, elefantes y rinocerontes. A ellos se suman otras especies como guepardos, hienas, gacelas saltarinas, órices, jirafas y kudús. La riqueza de aves es igualmente notable, y resulta difícil aburrirse al pasar el día junto a una charca, observando el incesante ir y venir de los habitantes del parque, desde los que llegan por aire hasta los que cruzan las llanuras. Etosha quizás no lo tenga todo, pero se acerca bastante.

2. Damaraland

Otro enclave de renombre en Namibia es la región conocida como Damaraland. Esta vasta extensión de desierto y zonas áridas se despliega desde Spitzkoppe hasta Sesfontein, abarcando desde la Costa de los Esqueletos prácticamente hasta el Parque Nacional Etosha. Damaraland es célebre por sus elefantes adaptados al desierto, así como por los leones del desierto, cuya población se nutre constantemente desde el cercano Etosha. Es, además, un lugar extraordinario para avistar rinocerontes negros, una especie en peligro de extinción; no obstante, se recomienda mantener la distancia, pues son conocidos por embestir vehículos sin provocación alguna.

3. Zambezi

Aunque quizás sea una de las regiones menos conocidas de Namibia, el Zambezi merece, sin lugar a dudas, un lugar destacado entre los mejores enclaves de vida silvestre del país. Su carácter singular reside en un ecosistema que dista mucho del resto del territorio nacional. Aquí, las abundantes precipitaciones dan paso a una vegetación exuberante, extensas vías fluviales y una fauna prolífica. No es extraño avistar elefantes abriéndose paso entre la hierba alta o hipopótamos descansando en los ríos. El búfalo, el quinto integrante de los «cinco grandes», también habita estas tierras. Por no mencionar la exótica y colorida avifauna que puebla la región. Visitar el Zambezi es una experiencia que justifica el viaje.

4. Parque Nacional de la Meseta de Waterberg

Elevándose sobre la vasta llanura del centro de Namibia, la Meseta de Waterberg constituye un hábitat ecológico extraordinario. El parque fue concebido originalmente como un santuario para especies en peligro de extinción, protegido de la caza furtiva por sus elevados acantilados verticales. El éxito de esta iniciativa ha sido tal que muchos de los animales del parque se trasladan a otras regiones para fortalecer sus poblaciones. Un recorrido en vehículo por la parte superior de la meseta permite avistar búfalos del Cabo y rinocerontes negros. Incluso al pie de la montaña, si uno permanece en silencio el tiempo suficiente, es posible observar al pequeño y singular antílope Damara dik-dik.

5. Parque Nacional Namib-Naukluft

Sossusvlei, situado en el Parque Nacional Namib-Naukluft, es quizá el rincón más célebre de Namibia, y con razón. Sus imponentes dunas anaranjadas bajo un cielo azul infinito ofrecen estampas de una belleza inigualable. En cuanto a la fauna, los protagonistas no son tan evidentes como en otros puntos de esta lista, a excepción del órice, ese elegante antílope que suele posarse con dramatismo sobre la cresta de una duna. Para observar a otros habitantes, como los diminutos escarabajos tok-tokkie, geckos, serpientes y camaleones, se requiere algo más de paciencia. El Namib es también el hogar de la única especie de ave verdaderamente endémica de Namibia: la alondra de las dunas. La mejor forma de descubrir la fauna de esta zona es a pie, con calma y paso firme.

Dada la inmensa cantidad de fauna que inevitablemente encontrará, un viaje a Namibia es una decisión sencilla. Comience a trazar su itinerario aquí, donde encontrará nuestros consejos de experto, datos clave y todo lo necesario para convertir este recorrido en una experiencia memorable.