Reseña de Lena: Villa Margherita en Swakopmund
Tras nuestra escala en Sossusvlei, emprendimos con entusiasmo el largo trayecto hacia Swakopmund. A nuestra llegada, nos recibió un oasis de vegetación exuberante que constituye el corazón de la tercera parada en nuestro recorrido por Namibia: Villa Margherita.
Con una marcada inclinación por el arte y los objetos de época, Villa Margherita ofrece una ecléctica mezcla de encanto clásico y estética afro-chic en pleno centro de Swakopmund. Sin embargo, es su servicio atento y personalizado lo que realmente cautiva. El establecimiento cuenta además con un bistró orgánico —abierto durante toda la jornada—, servicio de lavandería y masajes profesionales para quienes requieran un momento de bienestar tras una larga jornada de exploración o carretera, como fue nuestro caso.
Ubicación
Este hotel boutique goza de una ubicación privilegiada en Swakopmund, a poca distancia a pie de la playa, del célebre restaurante Tug y de algunas de las mejores pastelerías de tradición alemana de la ciudad. El edificio conserva el carácter singular de una antigua casa colonial, sin renunciar a las comodidades contemporáneas necesarias.
Actividades
Swakopmund es una ciudad rebosante de propuestas. El paracaidismo, el sandboarding o las rutas en cuatrimoto por las dunas son algunas de las opciones disponibles. Lamentablemente, nuestra estancia fue de apenas una noche, lo que nos permitió únicamente pasear por la ciudad y cenar junto a la costa; un contraste delicioso frente al calor del desierto. Con la perspectiva que da el tiempo, recomiendo encarecidamente una estancia mínima de dos noches.
El propietario ha transformado el edificio original en una casa de huéspedes íntima y volcada al arte. Muchos de los elementos arquitectónicos de Villa Margherita se han conservado, sirviendo ahora como telón de fondo para una ecléctica selección de esculturas, máscaras y fotografías. Las ocho habitaciones mantienen esta esencia estética, conservando al mismo tiempo una atmósfera espaciosa y elegante. En conjunto, representa una opción de gran valor por su calidad.
Wi-Fi
La conexión Wi-Fi está disponible en toda la propiedad, aunque su estabilidad no siempre es absoluta.
Gastronomía
El pequeño y acogedor comedor de Villa Margherita ofrece platos deliciosos, acompañados de una excelente selección de vinos y licores. Durante nuestro desayuno, los anfitriones personalizaron la propuesta exactamente a nuestro gusto. Es, además, una opción adecuada para vegetarianos.
Sostenibilidad
Villa Margherita colabora con el Mondesa Youth Opportunities Trust (MYO). Esta organización sin ánimo de lucro se dedica a brindar educación a niños de las comunidades más desfavorecidas de Swakopmund para formarlos como futuros líderes. Si desea realizar una donación o visitar el municipio durante su estancia, el personal estará encantado de coordinarlo.
¿Es para usted?
Si busca un lugar con encanto, cómodo y acogedor donde instalarse durante un par de noches —o tres, o cuatro—, y valora un servicio de clase mundial y siempre atento, este es su destino.
En tres palabras: Colorido, céntrico, apacible.